Primera Edición AAA

Premios y reconocimientos:

  • Premio América a la Difusión de la Arquitectura Latinoamericana (SAL, Bogotá 2013)
  • Primer premio en la X Bienal de Arquitectura de Santo Domingo (2010).
  • Selección Final de la VI Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo. Lisboa 2008.
  • Primer premio en la IV Bienal de Arquitectura del Caribe.
  • Mención de Honor en la VII Bienal de Arquitectura de Santo Domingo.
  • Primer Premio en la VI Bienal de Arquitectura de Santo Domingo.
  • Mención de Honor en la Bienal de Arquitectura de Quito (2002).
  • Premio del Comité Internacional de Críticos de Arte de la República Dominicana.

1996-2018 Archivos de Arquitectura Antillana: Historia en construcción

En el año de 1995, promovidos por la UNPHU y el Plan CARIMOS, fuimos candidatos elegidos para realizar un estudio de 4 meses, en varias instituciones vinculadas a través de un organismo internacional llamado ARIAH, (Asssociation of Research Institutes in Art History). Propusimos invertir este tiempo ampliando el contenido de nuestra investigación previa sobre la bibliografía de la arquitectura del Caribe, iniciada como Fulbright Scholar 12 años antes, y que ya contaba con una edición realizada por la Colección de la revista Casas Reales, en SD.

Escogí 3 instituciones extraordinarias, sobre todo, por los recursos documentales y bibliográ cos en la investigación del proyecto: la National Gallery of Art, en Washington, el Instito de Investigaciones Estéticas en la UNAM, México, y el Centre Canadien d’Architecture, en Montreal. Sin embargo, al instalarme en Washignton y acceder sobre todo, a la enormidad de la colecciónde la Biblioteca del Congreso, y posteriormente, a la riqueza del IIE, me hicieron desistir de la idea de ir a Montreal y dedicarme, como lo hice, revisar a profundidad, los fondos documentales existentes en estas dos ciudades.

Durante mis largos dias en uno de los bancos asignados en la rotonda de la Biblioteca del Congreso, fui descubriendo el legado historiográ co latinoamericano, todavía desconocido por mi, hasta ese momento. Ignoraba la producción prodigiosa de Cuba, México, Argentina, Colombia, Venezuela… no tenía idea del material que esperaba para ser puesto a la disposición del público en general. Pero sobre todo, me indignó una ausencia: la República Dominicana era uno de los países del continente con menor legado bibliográ co en general, no solo en la arquitectura. Ya había acumulado cierta experiencia y dominio con las ediciones de Arquivox, De Arquitectura y otros trabajos, y me propuse asumir esa tarea. No esperaría a que otros se interesaran en nosotros. Debíamos asumir nosotros mismos la tarea de llenar ese vacía, con la mayor altura posible. Así nació la idea de la revista Archivos de Arquitectura Antillana. Ya desde Washington me propuse, sin mucha idea de lo que debería enfrentar, y sobre todo, hacer que toda mi familia asumiera como propia, a partir de entonces.

En el editorial de AAA01, publicada el 3 de mayo del 1996, dia de mi cumpleaños y el del Grupo Nueva Arquitectura, aparecieron estas líneas, que hoy, resuenan válidas para mi:

«Pero la cultura no reconoce otros límites que los que le impone la realidad cotidiana, y nos confunde en ritmos, en atmósferas, en dialectos y en sabores únicos de este Mediterráneo que se desplaza en esos términos, más allá del archipiélago, desde los predios atlánticos de la Florida hasta las Guyanas. No sólo de islas vive el hombre».

«…podían pasar desde esta isla a las demás…»

Como todo nacimiento deseado, Archivos de Arquitectura Antillana llega cargada de grandes esperanzas. Durante años, he mantenido conversaciones frecuentes con amigos muy queridos de la región del Gran Caribe, en tomo a la necesidad de conformar un proyecto editorial periódico que nos diera la oportunidad de reconocernos y de presentar nuestra realidad tan poco divulgada a la comunidad internacional. Hablábamos de trascender las barreras de cada país y consolidar las rutas internas de esa especie de circuito de nido por la geografía y por la historia.

Soñábamos con rea rmar, a través de la arquitectura, una idea contemporánea de región: «Arquitecturizar» críticamente, entre todos, una identidad regional. Hoy surge esta primera oportunidad de realizar el plan de todos. No puedo menos que sentirme obligado a asumir tanta esperanza con la mayor apertura y con la con anza de que todos sabremos garantizar el rumbo de esta nave de futuro. AAA responderá a la siguiente orientación:

  • Incentivar una re exión en tomo a la región, enfrentando diversidades y uni cando similitudes. Apoyar el intercambio y el conocimiento mutuo de esa realidad compartida, paradójicamente fragmentada y periférica. Trabajar un poco más con el tema tan ambiguo de la identidad: La presencia del Gran Caribe en América Latina, en Norteamérica y en el mundo.
  • Equilibrar el material académico (ensayos, investigaciones, artículos históricos, estéticos, losó cos, técnicos, etc.) con la presentación de proyectos contemporáneos, tanto en el área de la arquitectura como del diseño urbano, el restauro y la arquitectura de interiores.
  • Favorecer la promoción de material proveniente del área, o con una temática relativa a ella, sin excluir las noticias y aportes de carácter internacional.
  • Publicar material de la mejor calidad posible. Elevar el nivel con contribuciones de latinoamericanos, norteamericanos, europeos y otros colaboradores que puedan delinear una perspectiva cónsona con los intereses regionales. Además de ofrecer una plataforma de apoyo para la divulgación de la obra actual de los profesionales de la región, considero imprescindible reproducir algunos artículos valiosos de anterior publicación. Tal es el caso de investigaciones poco divulgadas de maestros como Erwin Walter Palm, Mario J. Buschiazzo, Carlos Arbeláez, Emilio Harth-Terré, Joaquín Weiss, David Buisseret, Manuel Toussaint, C.F. Temminck-Groll, M.D.Ozinga, etc.

Varios pasos previos han tendido una red de comunicación cada vez más estrecha: El Plan CARIMOS/OEA-UNPHU para los Monumentos y los Sitios del Gran Caribe; Las Bienales de Arquitectura de Santo Domingo.), del Caribe originadas por el Grupo Nueva Arquitectura y desde 1994 por la Sociedad de Arquitectos en la República Dominicana, los Encuentros de Arquitectura y Urbanismo en las Antillas, los Congresos del ICOMOS organizados por los ,capítulos de México y de la República Dominicana; las premiaciones del AJA y del CAPR en San Juan de Puerto Rico; los cursos del Preservation Institute: Caribbean en la Universidad de la Florida en Gainesville y en Antigua Guatemala; no son pocos los intentos que se han gestado para vincular intereses profesionales. Si a estos esfuerzos agregamos la participación regional en los Seminarios de Arquitectura Latinoamericana y en los otros eventos Internacionales de esta naturaleza, se comprobará la existencia de un continuo y enriquecedor ejercicio de intercambio continental.

Falta sin embargo, romper la barrera del idioma e interconectar con más fuerza los múltiples episodios de nidos por la historia política: las presencias hispánica, francesa, inglesa, danesa, holandesa, africana, asiática, norteamericana, más que uni carse, han tendido a a- islarse en fronteras realmente inexistentes, casi virtuales.

Pero la cultura no reconoce otros límites que los que le impone la realidad cotidiana, y nos confunde en ritmos, en atmósferas, en dialectos y en sabores únicos da este Mediterráneo que se desplaza en esos términos, más allá del archipiélago, desde los predios atlánticos de la Florida hasta las Guyanas. No sólo de islas vive el hombre. Es por esto que traemos a colación ese estimulante párrafo de Platón que sirve de introducción a estas lineas. Vencer las distancias, es nuestro compromiso. Crear un espacio propio, nuestro proyecto. Hasta hoy seguimos, vamos ya a la edición AAA064, mientras esto escribo…

Gustavo Luis Moré