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Juan Luis Guerra hoy
Ruth Herrera / Gustavo Luis Moré
Fotografías cortesía Babeto Rodríguez / 440
Esta entrevista fue realizada pocos días después de ocurrir dos conciertos antológicos, a casa llena, presentados en Santiago
de los Caballeros por Juan Luis Guerra y su banda 440 junto a un selecto grupo de invitados. Hacía tiempo que AAA no conversaba con el más célebre autor popular dominicano, quien nos recibió en su estudio con total candidez y amabilidad y habló de temas tan diversos como sus gustos musicales, su método creativo, su fe, la experiencia de Santiago, sus expectativas de futuro.
¿Serrat o Sabina?
Esas son preguntas que no se discuten, son dos maestros…
¿Lennon o McCartney?
Uaaaayyyy, tampoco… Sabes que he estado viendo la antología de los Beatles y he descubierto muchas cosas nuevas sobre ellos.
Lennon era la voz de la mayoría de las canciones en la primera etapa,
pero McCartney era el músico melódico, su padre era músico. Cada cual tenía su don, y eso se demuestra en sus formas de componer tan diferentes. Y por supuesto, no podemos obviar a George Martin, el quinto Beatle, que les daba la profundidad armónica y orquestal que necesitaban.
¿Beatles o Rolling Stones?
Esa está más clara, para mí ¡Beatles!
¿Bob Dylan o Leonard Cohen?
Soy más Dylan, conozco mucho más su obra musical, pero reconozco a Leonard Cohen como un compositor excelente también.
¿Luis Días o Johnny Ventura?
Luis Días es uno de los más grandes compositores dominicanos de todos los tiempos y Johnny Ventura es el padre del merengue moderno dominicano. ¡Nadie con más carisma que Johnny Ventura sobre un escenario!
¿Podrías poner en palabras tu trayecto musical, como ha ido variando la estructura de tus composiciones?
Con el cambio de las formas y la tecnología, ha variado muchísimo el proceso de grabación, mientras que la composición sigue siendo la misma, me inspiro en cualquier cosa que me rodee. Normalmente compongo en guitarra y si quiero experimentar o buscar nuevos sonidos voy al piano. Siempre empiezo trabajando la melodía y así voy desarrollando cada tema. Pero el aspecto del arreglo musical ha variado completamente, hoy es un mundo diferente. Cuando regresé de Berklee grabamos “Soplando” y seguíamos el método tradicional de escribir el score y oírlo por primera vez en el estudio de grabación.
Ahora todo lo hacemos con Logic o ProTools, y es secuenciado. Llegamos al estudio, secuenciamos y podemos oír el arreglo antes de grabarlo. Debo resaltar el equipo de producción que siempre me acompaña: Janina Rosado coproductora, Allan Leschhorn, ingeniero de sonido, y Edwin Sánchez, supervisor.
Se percibe que sigues teniendo una línea armónica muy vinculada a la expresividad de la guitarra…
Así es. Mis arreglos son esencialmente guitarrísticos. Hace poco hablaba con Janina de la importancia de mantener el aspecto melódico en los arreglos, como hacían los arreglistas de big band Sammy Nestico, Nelson Riddle, Oliver Nelson, Thad Jones, entre
otros. Para mí es muy importante que un arreglo pueda tararearse al igual que la canción.
¿Cuál es tu principal fuente de inspiración relativa a las otras artes, la literatura, el teatro, las artes plásticas, la misma música?
La misma música primero. Escuchar compositores clásicos como
Bach, Beethoven, Ravel… jazzistas como Metheny, Bill Evans y big
bands como las de Ellington o Count Basie. También me inspira mucho la poesía y la pintura.
¿Qué poetas lees?
Suelo leer poemas de Neruda, Lorca, Machado, Mir y Freddy Gatón.
Hace poco recibí un hermoso libro de Julia Álvarez. Leo mucho la
Biblia, que es parte de mi inspiración y, por supuesto, mi esposa
Nora, mis hijos y todo lo que me rodea.
A propósito de la Biblia, ¿nos compartes tus lecturas favoritas?
¡La Biblia está llena de versículos hermosos, de sabiduría y salvación!
Uno de los que más me llama la atención es Juan 3:16: “De tal manera
amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito para que todo aquel que crea en Él no se pierda, más tenga vida eterna”. Y me sobrecoge la frase que inicia: “De tal manera”, tan enamorado estaba Dios de nosotros que nos envió a Jesús a pagar el precio de nuestra salvación y de nuestra paz. Fue torturado, sufrió maltratos y vergüenza pública, por ti y por mí. Jesús fue sacrificado antes de la fundación del mundo, dice la palabra en Apocalipsis. El plan de salvación ya existía antes de nosotros nacer, algo muy difícil de entender, y eso es debido a que su amor sobrepasa todo entendimiento. Por eso nos dice Pablo en Efesios que anhela que lleguemos al punto de comprender cuán ancho, cuán alto, cuán largo y profundo es el amor de Cristo, ¡para que seamos llenos de la plenitud de Dios!
¿Por qué te llegó tan hondo tu paso a la conversión, el profundizar en la Palabra?
Bueno, la fe viene por oír y oír la palabra de Dios. ¡Mientras más oyes, mas fe tienes! A mí me gusta recitar la Biblia, cantarla, escucharme a mí mismo proclamar las promesas del Señor. Si te fijas en “Las avispas”, esa canción tiene más de 20 versículos bíblicos. No estaba pensando en ellos específicamente al momento de componerla, pero el Espíritu Santo nos recuerda lo que hemos leído y nos enseña todas las cosas.
¿Nunca te resististe en los primeros momentos de tu encuentro?
No me resistí porque estaba en mucha necesidad. Me faltaba paz y no la encontraba por ninguna parte. Pero el Señor Jesús siempre llega en el momento oportuno y me predicaron de su amor y su bondad ¡y lo acepté en mi corazón! Todo el que confiesa a Jesús con su boca y cree en su corazón que el Padre lo resucitó de entre los muertos ¡es salvo! En ese momento recibí su vida en abundancia.
¿No le temes a la muerte?
Bueno, el propio Jesús dijo: Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de ese pan vivirá para siempre. Y también dijo: Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque haya muerto, ¡vivirá! Esa es su promesa para todo el que cree. Por eso Pablo decía que morir para él era ganancia y estar con Cristo ¡muchísimo mejor!
Cuando abordas un nuevo proyecto, una nueva producción, ¿tienes un marco conceptual, o trabajas canción por canción, cada una con su propia identidad?
Usualmente tenemos un concepto, a veces se desarrolla el concepto a medida que trabajamos. Hay canciones que las tienes grabadas y te das cuenta que no pertenecen a determinado proyecto. Eso pasó con “Radio Güira”, teníamos más de cinco canciones, pero algunas no seguían el formato del álbum y decidimos guardarlas para otra ocasión. Siempre trato de que cada producción tenga un orden y concepto, y creo esto lo aprendí de los Beatles.
¿Cómo seleccionas a tus músicos? ¿Hay algún elemento determinante, o es intuitivo, o prueba y error?
Los seleccionamos dependiendo el género que vamos a grabar, pero en la mayoría de los casos son nuestros músicos de 440. Si necesitamos corno francés o violines, pues buscamos músicos sinfónicos. A través de los años han pasado músicos excelentes por nuestras grabaciones y ha sido un privilegio poder contar con ellos.
¿Tienes alguna idea que puedas compartir sobre tu próxima producción?
En esta etapa estamos grabando demos, componiendo y arreglando, después veremos lo que viene.
Mencionas la inspiración como punto de partida, pero la esperas sentado trabajando.
Sí, como decía Serrat, es muy buena la inspiración, pero es preferible que te encuentre trabajando. Tengo un hábito de componer casi a diario y todo lo que me rodea me inspira. Con relación al horario de trabajo en el estudio prefiero las mañanas desde las 10:00 hasta las 7:00 de la noche aproximadamente. Suelo componer la música primero y luego las letras.
¿Cómo evitas repetirte, caer en fórmulas? ¿Estás consciente de eso?
Simplemente compongo; luego, si algo tiende a tener cierto parecido con una canción o un arreglo ya grabado pues variamos la armonía o la melodía. ¡Todo tiene solución!
¿Qué respeto te merecen el reguetón y los géneros urbanos?
Me parecen géneros válidos, de los cuales han salido excelentes exponentes, Daddy Yankee por mencionar uno. En lo urbano tenemos el ejemplo de Residente, ha hecho cosas impresionantes y con influencias sinfónicas.
¿Entrarías en ese mundo?
Creo que no. Puedo incluir un rap o reguetón o cualquier otro género como hicimos en el “Mambo 23”, pero no trabajar específicamente con ellos.
¿Te interesaría darle cabida al rock o al jazz?
Bueno, hicimos la canción con Michel Camilo, “Te invito a un blues”, que es un pambiche jazz. Sigo disfrutando del rock tanto como cuando era un muchacho.
Tuve la oportunidad de ver un programa de Rick Beato en las redes analizando “Roundabout” de Yes, y fue algo impresionante. Mis bachatas están llenas de riffs de guitarra rock, en especial de George Harrison. Al igual mis arreglos del jazz. Creo que la influencia de
Sammy Nestico en especial es evidente en mi forma de arreglar y orquestar.
¿Cómo te ves en tu carrera en estos momentos, Juan Luis, que te gustaría hacer en los próximos años?
A mí me gustaría hacer algo clásico. He tenido conversaciones con el maestro Molina, mi querido y admirado amigo, y creo que pronto trabajaremos juntos. Tengo algunos bocetos de carácter sinfónico y corales.
¿Te ves retirado en algún momento?
No por ahora, pero en algún momento sí… no podré estar dando brincos para siempre (risas).
Pero Paul McCartney no se ha retirado…
Paul es impresionante, tiene 83 años y hace conciertos de tres horas.
Ya lo he visto unas cuatro veces y es digno de admirar. Mientras
disfrute el escenario que prosiga. Y es bueno destacar también que ¡el compositor nunca se retira!
Háblanos de tu experiencia con Sting.
Sting es un extraordinario músico y compositor, uno de los grandes intérpretes del rock de todos los tiempos.
Lo conocí la primera vez que vino a Altos de Chavón. Cenamos la noche anterior a su concierto y me invitó a tocar guitarra en “Fragile”.
Una de las cosas que me impresionó de él fue cuando le pregunté cómo escogía a sus músicos, y me respondió: “tienen que tocar mejor que yo”, jajaja… Ya sabes lo que eso implica.
Con relación a nuestra colaboración me sentí privilegiado de que cantara una de mis bachatas en español, lo recibo como un honor y una bendición.
Hablemos de tu reciente experiencia en Santiago, donde hicieron una producción que fue más allá que una producción normal de la banda.
Desde el principio quisimos hacer algo especial para Santiago, dar lo mejor de nosotros y preparar un concierto diferente pues teníamos mucho tiempo sin ir. Planificamos todo detalladamente; luces, sonido, pantallas y hasta el show de drones.
Luego nuestros queridos invitados: Beto de Rawayana, Maridalia y Mariela, Frank Ceara, Sandy Gabriel, El Blachy, Manny Cruz y mi admirado Prodigio. ¡El público estuvo impresionante! ¡Todo quedó tal cual lo soñamos! ¡Gracias Santiago!
Dime tu canción favorita de 440, rápido, no lo pienses…
Eso es muy difícil… jajajaja… Cada una tiene su particularidad y llena su cometido.























